Primera Aparición

En la primera aparición, arodilándose y postrándose en tierra, hizo repetir a los niños tres veces:

 

"Dios mío, yo creo, adoro, espero y os amo. Os pido perdón por los que no creen, no adoran, no esperan y no os aman"

 

 y puso de manifiesto una espléndida promesa, vinculada a los Sagrados Corazones: "¡Orad asì¡ Los corazones de Jesús y de María están atentos a la voz de vuestras súplicas".