Segunda Aparición

El Ángel insistió en que los Sagrados Corazones tienen designios de misericordia sobre aquellos pastorcitos: "¡Orad¡ ¡Rezad mucho¡ Los corazones de Jesús y María tienen sobre vosotros designios de misericordia. Ofreced constantemente al Altísimo plegarias y sacrificios".

 

"Estas palabras del Ángel -dijo Lucía- se grabaron en nuestro espíritu como una luz que nos hacía comprender quién era Dios, cómo nos amaba y quería ser amado, el valor del sacrificio, lo agradable que era ante Dios y cómo gracias a él se convertirían los pecadores".