Tercera Aparición

Y en la Tercera Aparición el Ángel desvela ya todo el misterio de reparación que se va a desarrollar en el mensaje de Fátima. Arrodillándose junto a ellos les hace repetir tres veces la siguiente oración: "Santísima Trinidad, Padre, Hijo, Espíritu Santo, os adoro profundamente y os ofrezco el preciosísimo Cuerpo, Sangre, Alma y Divinidad de Jesucristo, presente en todos los sagrarios de la tierra, en reparación de los ultrajes, sacrilegios e indiferencias con que Èl mismo es ofendido. Y por los méritos infinitos de su Santísimo Corazón y del Corazón inmaculado de María os pido la conversión de los pobres pecadores".

 

El Ángel de Fátima dejaba de esta manera en los niños un sentimiento profundo de la Majestad de Dios ofendida, un sentido de reparación y deseo vehemente de sacrificio por los pecadore, mostraba la íntima unión de los Corazones de Jesús y de María, y preparaba la manifestación del Corazón de la Madre de Dios.