LA CONSAGRACION AL CORAZON INMACULADO DE MARIA

El fundamento de esta consagración es sencillamente el dominio o realeza que Ella tiene sobre nosotros.

 

Nos consagramos al corazón de María para reconocer la posición de María en la economía de la salvación, medianera de todas las gracias, para hallar refugio en Ella por su amor maternal, prometer vivir como hijos fieles suyos y querer expiar y reparar los pecados por los cuales se ofende a su corazón Inmaculado y doloroso.

 

Pío XII concretaba su sentido en el radio mensaje de la coronación de la Virgen de Fatima del 13 de mayo de 1946:"La consagración del Corazón Inmaculado de María es testimonio de su soberanía; una sumisión leal a su autoridad; una correspondencia filial y constante a su amor; un compromiso para trabajar por el establecimiento de su Realeza en el Reino de Dios, que es la Iglesia, para que Ella sea amada, venerada y servida por cada uno en la familia, en la sociedad, el mundo".

 

El corazón de María es fuente de santificación y salvación. Jacinta, ya  próxima a volar al cielo, encargada a su prima Lucia: "Diles a todos que Dios concede sus gracias por medio del Inmaculado Corazón de María; que se las pidan a Ella". Por su parte Francisco, tras la segunda aparición dice:

 

"?Por que estaba Nuestra Señora con un Corazón en la mano esparciendo sobre el mundo esa luz tan grande, que es Dios?",

 

de lo cual se deduce que Dios - la luz - se comunicaba a ellos y al mundo desde el mismo corazón inmaculado. Fatima a puesto de relieve la importancia que tiene la practica del deber cotidiano bien cumplido.